miércoles, 18 de julio de 2007

Tu amor me ata al mundo,
me ata al deseo, a la protesta de ser alguien,
de ser tuya,
de fijarme a las líneas de tus manos,
de ensimismarme en tu sonrisa tibia, suave, cándida.
Te amé...
siempre, persistente, impertinente.

Te olvidé...
rotunda, categórica, definitivamente.

Sabía que llegaría el día,
en que me reiría de cada lágrima vertida.

Que nos ha quedado?
alivio, amistad, hastío?
que nos ha dejado el tiempo y su desafío?
ni una huella, ni rastro, ni un vestigio.

Te amé...
orgullosa, testaruda, indudablemente.

Te olvidé...
firme, convencida, necesariamente.

Sabía que llegaría el día,
habría excusas, habría pretextos,
habría olvido,
habría decisión de borrar la historia,
habría decisión de ser dos desconocidos.